Hígado a la plancha

Hígado de Cerdo a la Plancha con Ajillo y Perejil: El Secreto para que Quede Tierno y Jugoso

Sencilla • Económica • Tradicional

Un plato muy fácil y económico que se hace en un abrir y cerrar de ojos, es la forma más rápida de preparar el hígado. Aunque el de ternera es algo más seco, se prepara igual que el de cerdo, pero hay que darle menos tiempo en la "lumbre". Con este paso a paso y unos sencillos secretos de cocina, vas a conseguir que esta pieza de casquería tradicional quede sumamente tierna, melosa y con un sofrito de ajillo irresistible. ¡A los fogones!


Prep:
Cocción:
Dificultad: Baja
Categoría: Plato Principal / Casquería

Ingredientes

  • Filetes de hígado de cerdo fresco (unos 150 g por persona, cortados finos)
  • 3 dientes de ajo
  • 1 manojo pequeño de perejil fresco
  • 2 cucharadas (30 ml) de Aceite de Oliva
  • 1 chorrito de vinagre de Jerez, vino blanco o limón (opcional, 15 ml)
  • Sal fina y pimienta negra recién molida
  • 150 ml de leche entera (para el remojo opcional)

Nota

Consejo de cocina: El hígado de cerdo tolera un poquito mejor el calor que el de ternera (que es más seco y requiere aún menos tiempo en la lumbre), pero igualmente vigila el reloj: el punto perfecto es cuando el exterior está bien dorado y el centro mantiene un tono ligeramente rosado y jugoso.
¿Y el truco del bicarbonato? Seguro que has visto vídeos donde ablandan la carne frotándola con bicarbonato sódico. Funciona porque altera el pH y rompe las proteínas, dejando el hígado muy blando. Sin embargo, para la casquería en La Cocina 123 preferimos el remojo en leche; el bicarbonato puede dejar un regusto alcalino/jabonoso y no camufla el sabor ferroso como sí lo hace la leche. Si decides probarlo, disuelve una cucharadita en un vaso de agua, sumerge los filetes 15 minutos y, ¡fundamental!, enjuágalos muy bien con agua fría y sécalos al máximo antes de cocinarlos.

Preparación

  1. Limpieza y corte: Repasa los filetes de hígado de cerdo retirando cualquier telilla externa dura o vena visible con unas tijeras de cocina.
  2. Remojo suavizante (Opcional): Colócalos en un cuenco, cúbrelos con la leche entera y déjalos reposar en la nevera durante 30 minutos. Esto suaviza su sabor intenso y ablanda las fibras.
  3. El majado aromático: Mientras transcurre el tiempo de reposo, pica los dientes de ajo muy finos. Pica también las hojas de perejil fresco desechando los tallos más gruesos.
  4. Emulsión de ajillo: Mezcla en un cuenco pequeño la mitad del aceite de oliva virgen extra junto con el ajo y el perejil picados. Reserva este majado.
  5. Secado fundamental: Saca los filetes de la leche, escúrrelos muy bien y sécalos a conciencia con papel absorbente de cocina. Si quedan húmedos, se cocerán en vez de dorarse.
  6. Salpimentado: Sazona con sal fina y pimienta negra recién molida por ambas caras de los filetes justo antes de llevarlos a la lumbre.
  7. Plancha bien viva: Calienta una plancha o sartén antiadherente a fuego medio-alto con el resto del aceite de oliva. Espera a que esté bien caliente (humeando ligeramente).
  8. Sellado rápido: Cocina el hígado de cerdo durante exactamente 1,5 o 2 minutos por la primera cara sin moverlo para lograr una costra dorada apetitosa. Dale la vuelta.
  9. Aromatizado y desglasado: Reparte inmediatamente el majado de ajo y perejil encima de la cara cocinada. Vierte el chorrito de vinagre alrededor de la sartén para levantar jugos y cocina solo 1 o 1,5 minutos más.
  10. Reposo y servicio: Retira inmediatamente de la sartén. Sirve los filetes calientes en el plato y báñalos por encima con la salsa de ajillo y los jugos recogidos de la plancha.
¿CON QUÉ ACOMPAÑAR ESTE PLATO?

El hígado tiene un sabor potente y una textura densa, por lo que le van de maravilla los acompañamientos que aporten dulzor (para contrastar el toque ferroso) o frescura/acidez (para desengrasar el paladar). Aunque las patatas fritas son el clásico por excelencia, este delicioso hígado de cerdo a la plancha te permite experimentar con guarniciones que elevarán el plato a otro nivel:

  • Tradicional (Champiñones al ajillo): Saltea unos champiñones laminados con ajo y perejil en la misma sartén. Su textura melosa y el toque aromático del sofrito multiplican el sabor rústico y tradicional del plato.
  • Dulce (Manzana o pera caramelizada): Corta unas láminas de fruta y dóralas con un hilo de mantequilla. El dulzor natural y el contraste afrutado equilibran de forma magistral la intensidad ferrosa de la casquería.
  • Alegre (Pimientos de Padrón): Unos pimientos verdes fritos en aceite bien caliente aportan un toque sutilmente amargo y crujiente que casa a la perfección con el adobo de ajo y vinagre de los filetes.
  • Clásico (Puré de patatas casero): Prepara un puré cremoso con un toque de leche y mantequilla. Colocar el hígado sobre esta base permite que los jugos de la plancha empapen la patata, logrando un bocado reconfortante.
  • Fresco (Ensalada de tomate y cebolla): Un tomate de huerta aliñado con cebolla roja y un buen chorro de vinagre de Jerez corta la densidad de la carne, limpiando el paladar y aportando una frescura irresistible.
  • Limpio (Arroz blanco aromatizado): Un arroz tipo basmati salteado previamente con un diente de ajo es una guarnición ligera y eficaz, ideal para recoger la salsa de ajillo sin restar protagonismo al hígado.

Valores por ración

Nutriente Cantidad % VRN*
Valor Energético 245 kcal 12%
Grasas 9,5 g 14%
- de las cuales saturadas 2,1 g 11%
Hidratos de Carbono 6,2 g 2%
- de los cuales azúcares 0 g 0%
Proteínas 32,5 g 65%
Sal 1,2 g 20%

* % VRN: Ingesta de referencia de un adulto medio (8400 kJ / 2000 kcal).

⚖️

Los datos mostrados en la tabla de valores por ración son estimaciones calculadas a partir de los ingredientes y cantidades indicadas en esta receta. No constituyen una certificación nutricional oficial. Los valores reales pueden variar según las marcas comerciales utilizadas, el grado de maduración de los alimentos y el método de cocción específico aplicado.

💡 Consejo Económico: El hígado de cerdo es una de las proteínas más baratas del mercado y rinde muchísimo porque no tiene desperdicio ni mermas por hueso. Si te sobra perejil, pícalo fino, mézclalo con aceite en una cubitera y congélalo para tener porciones listas en tus próximos platos a la plancha.
Plato terminado de hígado de cerdo a la plancha con ajillo y perejil fresco
Bodegón de ingredientes: filetes de hígado de cerdo, ajos, perejil y aceite de oliva
Corte en filetes de una pieza de hígado de cerdo
Sellado uno de los lados de los filetes de hígado de cerdo en una sartén caliente
Sellado de la segunda cara de los filetes de hígado y agregando el majado de aceite de oliva, ajo y perejil
Emplatado de los filetes de hígado de cerdo en un plato con patatas fritas
× Vista ampliada

¿Te gusta cocinar con papel?

He preparado una ficha técnica de este Hígado de Cerdo a la Plancha lista para imprimir y guardar en tu recetario personal.

📥 Descargar Ficha en PDF

Incluye ingredientes (hígado fresco, ajo, perejil, vinagre), pasos detallados e información nutricional por ración.

Este plato forma parte del rico patrimonio gastronómico tradicional de nuestra tierra. Un ejemplo perfecto de cómo la cocina de siempre aprovecha ingredientes nobles y sencillos para crear bocados inolvidables, manteniendo vivas las recetas que unen a generaciones.

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