Hígado encebollado
Esta es una receta de aprovechamiento de las partes menos nobles de la "matanza", éstas partes se las dejaban para que las "arreglaran" las "agüelas" y como todo lo que hacian nuestras "agüelas", fácil y rica.
Una receta tradicional, muy simple, bastante económica y muy resultona.
Ingredientes:
1 kilo de Hígado de cerdo
3 Cebollas
1 cabeza de Ajos
1 vaso de Vino blanco
2 hojas de Laurel
1 Pimiento choricero seco
Aceite de oliva
Sal
Primeramente cortamos el hígado algo parecido a cubos como de una pulgada (2'5 centimetros), la cebolla en tiras finas.
Ponemos el hígado en una sartén con un dedo generoso de aceite de oliva en frío, cuando esté a una temperatura mediana, le ponemos un poco de sal y dejamos que se haga por una cara. A continuación le damos unas vueltas para que se haga por todas partes.
Una vez sellado el hígado, le añadimos los aros de cebolla, el ajo cortado grueso, el laurel y el pimiento choricero limpio y sin semillas.
Lo dejamos que se vaya haciento en un fuego mediano hasta que caramelize la cebolla. (si le damos mucha caña al fuego, el ajo se quemará y amargará).
Cuando se vea que la cebolla está empezando a caramelizar, le añadimos un vaso de vino blanco, rectificamos de sal y dejamos hirviendo suave, medio tapado, hasta que se consuma la mayor parte del caldo y se quede una salsa clara. (tambien le puede añadir media copa de coñac o una copa de vino dulce).
Ya está...!!
Solo hace falta un tenedor para ir pinchando y un "trocico" de pan para ir mojando...
Si no lo vas a consumir todo puedes envasarlo en un bote de cristal mientras esté caliente, bien lleno y completas con su propia salsa dejando poco aire, te aguantará unos días en el frigorífico.








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