Calamares de campo
Aún que los calamares no crezcan en la huerta, estos sí... y que no te saquen de ahí. Además recién pescado de esta mañana. Como aperitivo o como guarnición es un plato muy sencillo, rápido, aparentón y para colmo bueno, bonito y barato.
Ingredientes:
1 Cebolla grande.
1 Huevo.
1 chorrito de Leche de vaca.
Harina de trigo.
Pan rayado.
Aceite de freír.
Sal.
Primeramente pelamos y lavamos la cebolla, a continuación la cortamos en rodajas de 1 centímetro soltandolos unos de otros con cuidado de que no se rompan y desechamos la parte central, la cual podremos aprovechar para otros usos. Los dejamos unos 10 minutos en agua, escurrimos y salamos.
En un recipiente de tamaño ajustado a los aros, batimos un huevo con un
chorrito de leche y una pizca de sal.
Pasamos los aros por harina, a continuación por el huevo batido y por último por el pan rayado, dejándolos reservados.
Le damos una segunda vuelta, pero en esta ocasión, primero el huevo y despues con harina.
En una sartén con dos dedos de aceite, freimos por tandas los aros hasta que queden dorados y crugientes por ambas partes. Evidentemente la temperatura del aceite debe de ser alegre pero sin pasarse, que tiene que llegar al cocerse un poco la cebolla.
Y ahora..., ¿a ver quien es el guapo que solo con la vista los distingue de unos calamares auténticos?.
Si aún quieres dar mas el pego, puedes sustituir la sal por sal de gambas o por un cubito de caldo de pescado bien desmenuzado tanto en el huevo como a la hora de sazonar los aros.







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