La cazuela de fideos tiene tantas variantes como cocineros, esta es "casi" una de tantas, tan rica como cualquiera de ellas, es el típico plato de cuchareteo calentito que gusta cuando hace frío, sale muy económico y es relativamente rápido de hacer con la ventaja de que puedes variar los ingredientes a tu gusto o dependiendo de los que tengas en el día. El "problemilla" que tienen los fideos para los que tenemos poco tiempo de guisar a medio día, es que no da tiempo a hacerlos y si lo haces la noche anterior, cuando los pones en el plato al día siguiente están tan hinchados que no entran por el ojo. Haciéndolo de esta manera la puedes guisar la noche anterior y al comerla están tan buenos como recién hechos, también sirve para cuando se come en varios "turnos", los niños comen a una hora y los padres a otra. Con la manía que les tenía a los fideos cuando pequeño, y la guerra que le he dado a mi madre cuando los ponía, el día que se entere... ¡ creo ...